viernes, 5 de agosto de 2022

La lucha por la supervivencia y la selección natural

Darwin formula la idea de evolución, de formación de unas especies a partir de otras, junto con la noción de selección natural, como motor del cambio evolutivo.

Para Darwin, el cambio continuo es inherente a la naturaleza. A partir de la influencia del medio, las especies se modifican constantemente. Esto produce una evolución gradual, sin saltos discontinuos como planteaba el catastrofismo. Organismos semejantes provienen de un antepasado común. Por ello, remontándose en el tiempo se llegaría a un origen único de la vida.

Darwin parte de la idea de la variabilidad entre individuos de una misma especie y de la necesidad que estos tienen de adaptarse al medio para sobrevivir. De entre todas las características distintas de los individuos de un grupo o especie, habrá algunas que, en un momento determinado, serán más favorables para permitir la supervivencia del individuo. Los peor adaptados no sobreviven o se reproducen poco. La presión del medio es selectiva y va promocionando unos rasgos frente a otros. De ahí el cambio de los organismos y las especies.

La selección natural es la fuerza del medio actuando sobre los individuos lentamente, facilitando la supervivencia de los más aptos en la lucha por la vida.

Frente a Lamarck, para quien las variaciones eran producto de las condiciones de vida, Darwin propone que estas se producen por azar, antes de que actúe sobre ellas la selección natural.

martes, 2 de agosto de 2022

Los orígenes del evolucionismo

Durante los siglos XVII y XVIII se fue modelando una nueva imagen del tiempo, de la historia y de la realidad, se fue consolidando la idea de que la historia es un proceso dinámico y progresivo.
El siglo XIX comenzó con la necesidad de explicar el dinamismo de la naturaleza, un dinamismo que cada vez se hacía más evidente gracias al aumento del registro fósil. La aparente extinción de unos organismos y la aparición de otros nuevos reclamaban una justificación nueva:
1) El paleontólogo Georges Cuvier, dentro de un marco creacionista, desarrolló una teoría catastrofista, según la cual las desapariciones de los organismos vivos se debían a bruscos cambios geológicos, a continuación de cada uno de los cuales se había producido una nueva creación de especies más complejas que las que existían anteriormente.
2) Un coetáneo suyo, Lamarck, inaugura el evolucionismo. Los organismos interaccionan entre sí y con su medio ambiente adaptándose a este para continuar viviendo. Para ello, experimentan cambios en su comportamiento y en su constitución ("la función crea el órgano"). Las alteraciones físicas desarrolladas a lo largo de la vida de un individuo son heredadas por su descendencia. Estos cambios, acumulados generación tras generación, crean nuevas formas de vida.

lunes, 18 de julio de 2022

Anaximandro: El ser humano

[...] al comienzo, el hombre se generó de animales de otras especies, [lo que se deduce] de que las demás especies se alimentan pronto por sí mismas, mientras que el hombre necesita de un largo tiempo de amamantamiento.

Anaximandro

sábado, 16 de julio de 2022

El orgullo del ser humano en el Renacimiento

El humanista Giovanni Pico della Mirandola expresó en su Oración por la dignidad del hombre, escrita en 1485, una de las descripciones más bellas del ser humano, que inauguraba el orgullo que caracteriza el Renacimiento. Esta nueva idea del ser humano influyó decisivamente en el arte y en la vida de la época. Éstas son sus palabras:

[Dios] hizo al hombre de una forma indefinida y, colocado en el centro del mundo, le habló de esta manera: "No te dimos ningún puesto fijo, ni un rostro propio, ni un oficio particular, ¡oh Adán!, para que el puesto, la imagen y los empleos que desees para ti, los tengas y poseas por tu propia decisión y elección [...]. Te he colocado en el centro del mundo para que volvieras más cómodamente la vista a tu alrededor y miraras todo lo que hay en este mundo. No te hemos hecho ni celeste ni terrestre, ni mortal ni inmortal, para que tú mismo, como modelador y escultor de ti mismo, te forjes la forma que prefieras para ti. Podrás degenerar a lo inferior, con los brutos; o podrás realzarte a la par que las cosas divinas, por tu misma decisión.

viernes, 15 de julio de 2022

Un libro de sabiduría oriental: el Tao Te Ching

Lao-Tse fue uno de los grandes sabios de la antigua China. Su obra, el Libro del Tao (Tao Te Ching, que quiere decir "Libro del camino y la virtud"), es uno de los más antiguos libros del pensamiento chino. Ha ejercido una gran influencia en Oriente y Occidente.

Su enseñanza fundamental consiste en señalar que el verdadero camino de la sabiduría es alcanzar la cima que nos permita vivir de acuerdo con la naturaleza. Consideremos las siguientes afirmaciones del Libro del Tao:

  • El sabio que se abraza a la unidad es la regla del mundo. Luce, porque no aparece; brilla, porque no se estima. Hace su obra, porque no se empeña. Crece, porque no se cuida. Nadie le disputa nada, porque él no disputa con nadie.

  • El hombre bueno no se tiene por buen maestro, mientras que el hombre que no es bueno tiene por buenas las riquezas del prójimo (a quien enseña). No estimar el magisterio, no amar los dineros ajenos, aparecer ignorante siendo sabio, es la más alta maravilla.

  • Sin salir por la puerta se conoce el mundo. Sin mirar por la ventana se ven los caminos del cielo. Así, el hombre perfecto llega sin dar un paso, conoce sin ver, realiza sin hacer nada.


miércoles, 13 de julio de 2022

Dilthey: ¿Qué es filosofía?

La filosofía nace de la necesidad que tiene el espíritu individual de reflexionar sobre lo que hace, de dar a su acción una forma interior y de sentirse unido por relaciones bien fundamentadas al todo que constituye la sociedad humana.

W. Dilthey: El mundo del espíritu I

martes, 12 de julio de 2022

Husserl: ¿Qué es filosofía?

Quien desee realmente convertirse en filósofo deberá, al menos una vez en la vida, volver sobre sí mismo [...]. Pues la filosofía es una especie de asunto personal del filósofo. Debe elaborarse en tanto que es un pensamiento "suyo".

E. Husserl: Meditaciones cartesianas I