lunes, 4 de julio de 2022

Paisajes de la filosofía

La filosofía es una actitud y una actividad racional, que puede ejercerse en ámbitos distintos. Toma inspiración del arte, de la ciencia, de la literatura, de la sociedad, de la historia. Nada de cuanto es real le es ajeno. Por eso, vive entre "paisajes" diferentes.

Preguntas sobre la sociedad

Siempre es interesante observar con perspectiva lo que vivimos todos los días. Ésa es la primera tarea de la filosofía. Esta observación puede realizarse de muchas maneras. Una de ellas es imaginar que somos ajenos a esta sociedad y a esta época y que, de repente, nos encontramos viviendo aquí y ahora como si fuéramos extranjeros y todo nos resultara asombroso y extraño.
Se trata de una actitud que algunos grandes filósofos y científicos han adoptado. Así lo hizo Montesquieu, que en sus Cartas persas (1721) criticó la sociedad de su tiempo por boca de unos embajadores otomanos que visitaban París y anotaban cuanto les extrañaba de aquella sociedad. En suma, planteaban una "mirada exótica" que les permitía ejercer una crítica racional. 


domingo, 3 de julio de 2022

Darwin: El ser humano

El entendimiento debió de ser para el ser humano muy importante [...], capacitándole para inventar y usar el lenguaje, fabricar armas [...], etc., lo que, unido a sus hábitos sociales, le hizo ser [...] señor de todas las criaturas vivientes.

Ch. Darwin, El origen del hombre

sábado, 2 de julio de 2022

Las primeras explicaciones del origen del animal humano

El interrogante acerca de qué es el ser humano se ha intentado resolver desde perspectivas muy dispares a lo largo de la historia del conocimiento humano: en el origen, desde mitos y religiones; en la actualidad, desde las ciencias y la filosofía.
Los primeros modelos explicativos del origen de las especies, y el particular del hombre, fueron creacionistas y fijistas:
1) El creacionismo: los creacionistas sostienen la intervención divina como forma de justificar la existencia del mundo y de las distintas especies animales. Dios crea el mundo y los seres vivos, y sitúa a los seres humanos en un plano distinto y superior al del resto de seres vivos. Los textos religiosos, desde los Vedas hasta la Biblia o el Corán, relatan, con argumentaciones distintas, este origen del mundo.
2) El fijismo: de acuerdo con esta interpretación, las especies surgen a partir de un acto de creación en un momento determinado y con una forma idéntica a como se conocen en la actualidad. Según el fijismo, no cabe la posibilidad de la aparición o desaparición de especies ni de ninguna modificación de sus características.
El fijismo aparece unido al creacionismo, aunque no se identifica con él. Aristóteles fue fijista e influyó poderosamente en el principal representante de esta posición, Linneo. Éste, en su obra Sistema natural (1735), lleva a cabo una clasificación de todos los seres vivos conocidos, partiendo de la idea de su inmutabilidad.
La obra de Linneo contribuyó, sin pretenderlo, a la consolidación de la idea de evolución, porque su clasificación ponía de manifiesto relaciones de mayor o menor semejanza entre organismos de acuerdo con su mayor o menor proximidad en su sistema clasificatorio.
El arca de Noé
Antes de la teoría evolucionista, se consideraba que las especies habían sido creadas por Dios y que era inmutables.


domingo, 24 de abril de 2022

Autoridad y Estado

 El Estado es la forma moderna de organizar políticamente la sociedad. En él encontramos un conjunto de instituciones mediante las cuales se ejerce la autoridad pública. Estas instituciones suelen clasificarse en tres grandes ramas del poder político: ejecutivo (gobierno), legislativo (parlamento) y judicial (administración de justicia).

La autoridad del Estado pretende ser única, legítima e independiente. Es decir, el Estado pretende ser la única estructura de poder político en un determinado territorio y para una sociedad concreta; pretende ejercer el poder de forma legítima, es decir, con justificación; y, por último, aspira a ser independiente de las personas concretas que ocupen los cargos desde los que se ejerce el poder.

1. Legitimación y legitimidad del Estado

Suele entenderse por legitimación el grado de aceptación real que tiene un sistema político, un gobernante, una ley o norma de comportamiento que están vigentes en un momento dado. Es decir, el concepto de legitimación se refiere al apoyo real que otorgan las personas al sistema político, al gobierno, etc. Se trata de una cuestión que se puede medir sociológicamente mediante encuestas, sondeos de opinión, etc. Podemos entender la legitimación como el reconocimiento que de facto tiene la autoridad de los gobernantes por parte de los gobernados.

En cambio, la legitimidad se refiere a la justificación o fundamentación del sistema político respecto a determinados valores, procedimientos y creencias. Por eso la legitimidad no es una cuestión de facto, sino más bien de iure: no depende del apoyo sociológico, sino de la relación que puede mostrarse entre el sistema político y los valores y principios que debe respetar y fomentar, como, por ejemplo, la seguridad y la libertad de toda la población, la igualdad de oportunidades, la equitativa distribución de la riqueza, la protección del medio ambiente, etc.

En definitiva, el Estado moderno pretende obtener su legitimidad de la idea de pacto social: el Estado se entiende como aquella institución que representa un acuerdo general de toda la sociedad para reconocer a todos y cada uno de sus miembros como ciudadanos iguales en cuanto a derechos y libertades básicas, de modo que la ley es lo único que está por encima de todos y los gobernantes son los encargados de hacerla cumplir.

2. Legitimidad democrática

Hoy en día ya no creemos que las leyes queden legitimadas por la simple coacción o amenaza de castigo, ni por la tradición, ni por las creencias religiosas de la mayoría. Sólo estamos dispuestos a aceptar aquellas leyes que consideramos ajustadas a la idea de que todos tenemos básicamente los mismos derechos como personas. Aceptar la misma dignidad y libertad de todas las personas implica que la legitimidad de las leyes sólo puede sustentarse en el reconocimiento y la aceptación por todos los implicados.

En el Estado de derecho, a diferencia del Estado absolutista, todos los agentes, órganos e instituciones están subordinados a la ley. La autoridad y el poder no son arbitrarios, no dependen de lo que opina una persona o grupo, sino que está siempre regulados por el derecho. Esto es lo que los filósofos denominan el imperio de la ley. Ahora bien, ¿de qué forma debe organizarse el Estado para que las leyes que emanan de él sean no sólo legales sino también legítimas? Si sólo el consentimiento de las personas afectadas puede legitimar la autoridad de las leyes, el Estado tendrá que ser necesariamente un Estado democrático de derecho.

Como la misma palabra griega indica, demo-kratia significa gobierno del pueblo. A diferencia de la monarquía, donde sólo una persona tiene todo el poder, o de la oligarquía, donde sólo unos cuantos gobiernan, la democracia significa que el poder está en manos de todas las personas. Desde el punto de vista ético lo fundamental es el acuerdo o consentimiento de todos. Por eso la democracia implica más bien un principio de actuación, esto es, una idea para seguir, más que un sistema político concreto. Democracia significa que el pueblo debe participar en la toma de decisiones que le afectan.




domingo, 3 de octubre de 2021

La obra de Tomás Moro

La obra más importante de Tomás Moro lleva por título Utopía (1515-1516), cuyo significado literal es "en ningún lugar". Esta obra tiene dos partes: en la primera, Moro critica la política de su tiempo, especialmente la tiranía absolutista y la avidez de riquezas y de poder de los gobernantes; en la segunda, describe una sociedad ideal, la de "la isla de Utopía", en la que las instituciones y la política están enteramente gobernadas por la razón.

Los habitantes de Utopía practican una economía sin propiedad privada, basada en el cultivo de la tierra y en la distribución equitativa de los bienes. Trabajan seis horas diarias y dedican el resto del tiempo al ocio y a la formación cultural. Entre ellos reina el pluralismo religioso y son tolerantes en materia sexual. En definitiva, los valores básicos de esta comunidad humanista son la igualdad, la libertad y el cultivo del espíritu.

A veces el asunto es llevado ante el Consejo de toda la isla. Además el Consejo también tiene la costumbre de no discutir ni razonar ningún asunto el mismo día que se propone o expone por primera vez, sino que lo aplaza hasta la próxima sesión del Consejo, para que nadie, cuando ha hablado allí precipitadamente de lo primero que le ha venido a la punta de la lengua, tenga después que estudiar, más por razones con las cuales defender y mantener su primera imprudente sentencia, que por el bien de la república, como uno que más quiere el mal o el impedimento de la república que ninguna pérdida o disminución de su propia estimación, y como si se avergonzara (lo cual es una vergüenza muy tonta) de reconsiderar alguna precipitación en el inicio del asunto quien al principio debiera haber hablado con más prudencia que con prisas o temeridad.
Tomás Moro, Utopía

domingo, 26 de septiembre de 2021

Piaget: Relaciones de presión y relaciones de cooperación

Jean Piaget (1896-1980). Nació en Neuchâtel (Suiza), donde se doctoró en Biología. Más tarde realizó estudios de Psicología en Zúrich. Es autor de La psicología de la inteligencia (1947) y El nacimiento de la inteligencia en el niño (1948), donde explica la constitución de la inteligencia humana, y junto con Inhelder ha publicado De la lógica del niño a la lógica del adolescente (1955).


La sociedad es el conjunto de las relaciones sociales. Pero, entre éstas, pueden distinguirse dos extremos: las relaciones de presión, en que lo propio es imponer al individuo, desde el exterior, un sistema de reglas de contenido obligatorio, y las relaciones de cooperación, cuya esencia es hacer nacer, en el interior de la mente, la conciencia de normas ideales que controlan todas las reglas. Las relaciones de autoridad y respeto unilateral dan lugar a las relaciones de presión y caracterizan la mayoría de los estados de hecho de la sociedad dada y, en particular, las relaciones entre el niño y el ambiente adulto que le rodea. Por el contrario, las relaciones de cooperación definidas por la igualdad y el respeto mutuo constituyen un sistema de equilibrio más avanzado.
Jean Piaget, El criterio moral en el niño (1934)